Más de 100 maillots de ciclistas profesionales y aficionados cuelgan en nuestro santuario, mostrando su devoción y agradecimiento a la Virgen de Dorleta. Cada prenda tiene su historia, uniendo fe, esfuerzo y pasión por el ciclismo.
La Virgen de Dorleta, también llamada Dorletako Ama, está íntimamente ligada a los ciclistas, ya que es su patrona. El santuario se encuentra en Leintz Gatzaga (Gipuzkoa), en el Alto de Arlaban, conocido principalmente por el cicloturismo.
Aunque el santuario tiene raíces antiguas, el vínculo con el ciclismo surge a mediados del siglo XX, cuando en 1958 un grupo de cicloturistas, entre ellos Luis Serrano y José Luis Sáenz de Olazgoitia, crearon un comité para pedir que la Virgen de Dorleta fuera declarada patrona de los ciclistas. Ese mismo año tuvo lugar una ceremonia de coronación con la asistencia de numerosos cicloturistas.
Para formalizar su petición, tres ciclistas, los bilbainos Luis y Ángel Serrano y el vitoriano Luis Sáenz de Olazgoitia, hicieron un viaje en bicicleta hasta Roma. El 8 de agosto de 1960 fueron recibidos por el Papa Juan XXIII, a quien entregaron las «preces» promovidas por el obispo de San Sebastián para que la Virgen de Dorleta fuera proclamada oficialmente patrona de los ciclistas.
A su regreso, el 17 de agosto, organizaron una procesión desde Gasteiz hasta el Alto de Arlaban. En 1973, la Federación Española de Ciclismo reconoció oficialmente a la Dorletako Ama como patrona de todos los ciclistas. Hoy en día el santuario está lleno de maillots, ofrendas y un monumento donde puede leerse: «María, Reina del mundo, protege a la tierra recorrida en todas las direcciones por los ciclistas amantes de la naturaleza». Dorleta sigue siendo un lugar de encuentro, fé y gratitud para ciclistas de toda España.
«María, Reina del mundo, protege a la tierra recorrida en todas las direcciones por los ciclistas amantes de la naturaleza»